martes 27 de enero de 2009

La auténtica kama-sutra

Esto si que es el auténtico lugar para practicar el kamasutra, la auténtica KAMA-SUTRA.

A ver quien es capaz de ponerse en casa esta preciosa cama, jejeje.

martes 13 de enero de 2009

Historia del Kamasutra XII: Distintas clases de Amor

Los expertos en los tratados dicen
que el amor es de cuatro tipos:
por práctica y por conciencia,
por convencimiento y por sensualidad.

El amor que nace de una percepción,
y tiene como característica la reiteración,
hay que considerarlo amor "por práctica",
como sucede con la caza o actividades parecidas.

El amor por acciones nunca antes realizadas,
que no se basa en objetos sensoriales,
sino que nace de una idea,
será amor "por conciencia".

Esto se reconoce en el amor por la boca
de los eunucos o de las mujeres,
y en las distintas iniciativas
como besos y otras cosas parecidas.

Quien conoce los tratados llama
amor hecho "por convencimiento",
si piensa: "Es eso realmente",
cuando la causa del afecto es otra.

El amor evidente, conocido por todos,
es el que descansa en los objetos de los sentidos,
porque da los frutos más importantes:
de éste adquieren significado también los otros.

Una vez examinados según el tratado
estos tipos de amor definidos,
se pondrán en práctica de la forma adecuada,
basándose en como se nos presentan.

Historia del Kamasutra XI: Descripción del placer según las medidas, la duración y el temperamento

Los distintos tipos de amante masculino en relación con el órgano sexual, son liebre, toro y caballo. La amante, por el contrario, puede ser cierva, yegua o mujer elefante.

En relación con la duración, los amantes pueden ser veloces, medios o lentos. Hay diversidad de opiniones respecto a la mujer. Hay quien dice que ella no puede obtener la satisfacción igual que el hombre, sino que su deseo viene dado por la insistencia continuada del macho.

En la unión, el hombre acalla
el deseo de la mujer;
si va acompañado de conciencia,
se llama satisfacción.

Los hombres gozan al final del amor,
y las mujeres en continuidad;
el deseo de pararse surge
porque se ha terminado el semen.

¿Por qué hay una diferencia así?

Simplemente porque la diversidad de los instrumentos y la conciencia no es la misma entre hombres y mujeres, es decir, el hombre es la parte activa y la mujer la pasiva.

El hombre queda satisfecho cuando piensa:
yo la conquisto;
y la mujer queda satisfecha cuando al pensar:
me ha poseído.

Esta es la opinión de Vâtsyâyana:

Ya que la especie no es distinta,
el esposo y la esposa buscan el mismo placer;
por esto hay que acariciar a la mujer para que ella
sea la primera en alcanzar el deleite.

Historia del Kamasutra X: Examen de los amantes, de los amigos y de la función de los alcahuetes

El amor dirigido a una mujer que no ha tenido otro hombre da tres características fundamentales: da hijos, confiere honor y corresponde a los usos del mundo.

Lo opuesto y prohibido es el amor con mujeres de clase superior y casadas con otro.

El amor con mujeres de clase inferior, no expulsadas de la sociedad, con prostitutas y con viudas que se han vuelto a casar ni se prescribe ni se prohíbe, pues sólo vale para el placer.

Por tanto la amante puede ser de tres tipos: doncella, viuda que se ha vuelto a casar y prostituta.

Dado que a una mujer casada (sin ser viuda) se considera como una presa difícil, el morbo está presente y no hay hombres que no piensen en conquistar una dama que pertenece a los brazos de otro hombre.

Un hombre dueño de sí, con muchos amigos e inteligente,
que conoce el carácter y distingue el tiempo y el lugar,
conquista sin hacer grandes esfuerzos
incluso a la mujer más difícil de conseguir.

sábado 27 de septiembre de 2008

Historia del Kamasutra IX: La vida del hombre elegante

Después de terminar los estudios y convertirse en cabeza de familia, gracias al patrimonio acumulado con donaciones, victorias militares, comercio o un estipendio, o recibido por herencia, ya ganado o heredado, un hombre debe llevar vida de elegante.

Viva donde viva debe hacerlo con elegancia, sea barrio pobre o rico, eso da igual, el hombre debe vivir lo más elegantemente posible.

Se levanta a buenas horas y debe de hacer todos los días sus obligaciones, desde trabajar, estar con sus amigos a estar con sus mujeres en posturas amorosas al final del día.

Además debería promover eventos públicos, excursiones y juegos de sociedad junto a sus amigos y conocidos.

Esta es la vida del hombre elegante, resumida en unos versos:

Quien con lenguaje ni demasiado refinado
ni demasiado popular
mantiene la conversación en las tertulias
puede gozar de alta estima entre la gente.

El hombre precavido no debe pisar
una tertulia que todos aborrecen,
entregada a desórdenes,
pues sólo pretende perjudicar a los demás.

El hombre sabio triunfa en el mundo,
si frecuenta una tertulia
que satisface a la gente
y se ocupa simplemente de entretener.