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sábado, 2 de agosto de 2008

Historia del Kamasutra VII: Exposición del saber

Una frase de la época y que hoy en día rompe con el avance que hay en la sociedad actual es la que se encuentra en el Kamasutra:

Un hombre debería estudiar el kamasutra y las ciencias complementarias sin robar tiempo al estudio de la Ley Sagrada y de lo Útil y de las ciencias auxiliares. Una mujer debería dedicarse a ese estudio antes de la juventud, y, una vez casada, dependiendo de la opinión del marido.

Esto está fatal pero en ese tiempo cortesanas, hijas de reyes o de altos dignatarios, han ocupado su inteligencia con este tratado (kamasutra). Por eso toda mujer tenía derecho a aprender los aspectos prácticos y teóricos del tratado.

Cuando se era doncella debían estudiar en secreto y a solas las 64 artes complementarias del kamasutra.

sábado, 10 de mayo de 2008

Historia del Kamasutra V: La mujer

En la India, al igual que en occidente durante muchos siglos, la mujer fue considerada como un apéndice del hombre, primero del padre y después del marido, al que, en algunas ocasiones, seguirá hasta en su muerte. Él será su Dios y su misión consistirá en hacerle tocar el cielo, pero es, precisamente, en las relaciones sexuales, donde la mujer adquiere su auténtica dimensión y se situa en un plano de igualdad con el varón.

El sexo es cosa de dos, de la satisfacción de ambos dimana el éxtasis supremo.

Toda la literatura sánscrita y también Vâtsyâyana, ponen de manifiesto que, en el plano erótico, hombre y mujer son iguales. Si el sexo ocupa un lugar tan importante en la vida del hombre era porque la sexualidad formaba parte de la esencia misma de la mujer.

En muchos de los capítulos, Vâtsyâyana habla de la satisfacción que el varón debe dar a la mujer con la que comparte el lecho, como agradarla o cuáles pueden ser las respuestas femeninas si no han obtenido el placer necesario. Con ello, pone de manifiesto que la mujer no es un mero instrumento de placer para el hombre, ambos se encuentran en una situación de pariedad, en la que el placer debe ser mutuo, compartido.

Por ello el Kamasutra no solo se dirige al hombre como público sino también hacia el público femenino, sea cual sea el tipo de mujer: amante, esposa o cortesana.

Palabras de Vâtsyâyana: "Un hombre y una mujer se unen para alcanzar la misma meta, la consecución de placer, y nos equivocaríamos si pensaramos que el placer que obtienen es de naturaleza diferente. Ambos son seres humanos y por ello el placer que persiguen es el mismo".

sábado, 24 de noviembre de 2007

La posición de la Cortesana


DESCRIPCIÓN:


El hombre esta arrodillado sobre el suelo y penetra su pareja sentada sobre el borde de la cama o sobre una silla. Ella puede entonces estrechar sus piernas alrededor de la cintura de su pareja.


VARIANTE:

La mujer esta tumbada sobre una mesa o un escritorio, mientras el hombre la penetra de pie.


VENTAJAS:


- Posición cómoda y poco cansina para la pareja.

- Buena profundidad de penetración y amplitud de movimientos de la pelvis.

- Práctica en la oficina, especialmente en la versión de pie.

DESVENTAJAS:


- La factibilidad de la posición depende en gran parte de la altura del soporte sobre el cual se apoya la mujer.