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martes, 13 de enero de 2009

Historia del Kamasutra XI: Descripción del placer según las medidas, la duración y el temperamento

Los distintos tipos de amante masculino en relación con el órgano sexual, son liebre, toro y caballo. La amante, por el contrario, puede ser cierva, yegua o mujer elefante.

En relación con la duración, los amantes pueden ser veloces, medios o lentos. Hay diversidad de opiniones respecto a la mujer. Hay quien dice que ella no puede obtener la satisfacción igual que el hombre, sino que su deseo viene dado por la insistencia continuada del macho.

En la unión, el hombre acalla
el deseo de la mujer;
si va acompañado de conciencia,
se llama satisfacción.

Los hombres gozan al final del amor,
y las mujeres en continuidad;
el deseo de pararse surge
porque se ha terminado el semen.

¿Por qué hay una diferencia así?

Simplemente porque la diversidad de los instrumentos y la conciencia no es la misma entre hombres y mujeres, es decir, el hombre es la parte activa y la mujer la pasiva.

El hombre queda satisfecho cuando piensa:
yo la conquisto;
y la mujer queda satisfecha cuando al pensar:
me ha poseído.

Esta es la opinión de Vâtsyâyana:

Ya que la especie no es distinta,
el esposo y la esposa buscan el mismo placer;
por esto hay que acariciar a la mujer para que ella
sea la primera en alcanzar el deleite.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Historia del Kamasutra IX: La vida del hombre elegante

Después de terminar los estudios y convertirse en cabeza de familia, gracias al patrimonio acumulado con donaciones, victorias militares, comercio o un estipendio, o recibido por herencia, ya ganado o heredado, un hombre debe llevar vida de elegante.

Viva donde viva debe hacerlo con elegancia, sea barrio pobre o rico, eso da igual, el hombre debe vivir lo más elegantemente posible.

Se levanta a buenas horas y debe de hacer todos los días sus obligaciones, desde trabajar, estar con sus amigos a estar con sus mujeres en posturas amorosas al final del día.

Además debería promover eventos públicos, excursiones y juegos de sociedad junto a sus amigos y conocidos.

Esta es la vida del hombre elegante, resumida en unos versos:

Quien con lenguaje ni demasiado refinado
ni demasiado popular
mantiene la conversación en las tertulias
puede gozar de alta estima entre la gente.

El hombre precavido no debe pisar
una tertulia que todos aborrecen,
entregada a desórdenes,
pues sólo pretende perjudicar a los demás.

El hombre sabio triunfa en el mundo,
si frecuenta una tertulia
que satisface a la gente
y se ocupa simplemente de entretener.

sábado, 2 de agosto de 2008

Historia del Kamasutra VIII: Las 64 ciencias complementarias del Kamasutra

Son las ciencias que toda mujer debía conocer, basadas en la época.

Son las siguientes: canto; música instrumental; danza; pintura; recortar distintivos (decorativos para la frente); crear varias lineas ornamentales con arroz y flores; colocar flores; colorear los dientes, la ropa y el cuerpo; incrustar gemas en el suelo; preparar la cama; hacer la música con agua; rociar con agua (juego); realizar trucos que sorprendan; trenzar collares de varias maneras; hacer diademas y coronitas; realizar el aseo personal; distintas formas de adornar las orejas; preparar los perfumes; disponer adornos; artes de magia; los remedios de Ku cumara; destrezas con las manos; cocinar distintos tipos de verduras, sopas y alimentos sólidos; preparar bebidas, zumos, condimentos y licores; los trabajos de sastrería y el tejido; el juego de hilos; tocar música con el laud y el tambor; resolver acertijos; el juego de las estrofas; pronunciar trabalenguas; recitar trozos de libros; conocer las obras teatrales y los cuentos; completar la memoria de estrofas de poesías; distintos modos de trenzar cintas y juncos; trabajos de alfarero; carpintería; arquitectura; saber distinguir la plata y las piedras preciosas; metalurgia; conocer el color y los lugares de origen de las piedras preciosas; saber aplicar las doctrinas sobre el cuidadao de los árboles; preparar peleas de carneros, gallos y perdices; enseñar a hablar a papagayos y estorninos; ser expertos en dar friegas, masajes y peinar; comunicar con el lenguaje de las manos; conocer los distintos lenguajes convencionales; hablar en dialecto; interpretación de los oráculos celestes; descifrar los presagios; el alfabeto de los diagramas místicos; la técnica de la memorización; saber recitar un texto en tertulia; componer poesías mentalmente; saber de diccionarios; conocer la métrica; tener claras las normas poéticas; conseguir fingir ser otro; disfrazarse con ropa; distintos juegos de azar; el juego de los dados; conocer los jueguetes de los niños y finalmente ser expertos en las ciencias de las buenas maneras, de la estrategia y del ejercicio físico.

No sólo se conformaban con esta barbaridad de cosas, prácticamente imposibles para cualquier persona, sino que recitan este poema explicando estas 64 supuestas ciencias:

Una prostitua, que destaque en éstas,
y tenga buen carácter, belleza y cualidades,
consigue el título de cortesana
y un puesto en la asamblea pública.

El soberano siempre la respeta,
los hombres superiores la alaban,
se le desea, es digna de recibir visitas,
y se le toma como modelo.

La princesa o hija de un alto dignatario
que conozca estas artes
somete a su esposo,
aunque en el harem haya mil mujeres.

Por este motivo, aunque el esposo esté lejos,
o haya caído en terrible desgracia,
una mujer puede vivir bien con estas ciencias
hasta en un país extranjero.

Un hombre experto en estas artes,
dicharachero y seductor,
aunque sea un desconocido, consique con facilidad
el corazón de las mujeres.

El éxito en el amor se consigue
cuando se aprenden estar artes;
pero conviene utilizarlas o no,
teniendo en cuenta el lugar y el momento.


Menudos...

Historia del Kamasutra VII: Exposición del saber

Una frase de la época y que hoy en día rompe con el avance que hay en la sociedad actual es la que se encuentra en el Kamasutra:

Un hombre debería estudiar el kamasutra y las ciencias complementarias sin robar tiempo al estudio de la Ley Sagrada y de lo Útil y de las ciencias auxiliares. Una mujer debería dedicarse a ese estudio antes de la juventud, y, una vez casada, dependiendo de la opinión del marido.

Esto está fatal pero en ese tiempo cortesanas, hijas de reyes o de altos dignatarios, han ocupado su inteligencia con este tratado (kamasutra). Por eso toda mujer tenía derecho a aprender los aspectos prácticos y teóricos del tratado.

Cuando se era doncella debían estudiar en secreto y a solas las 64 artes complementarias del kamasutra.